sábado, 19 de septiembre de 2009

Selección III: Segundo fin de semana

Tras otras dos sesiones de entrenamiento, la dificultad es mayor aún, ya que se han incorporado algunos lesionados y todos están en mejor forma. También ha aparecido el asistente, que hasta este momento no se había personado. Es curioso cómo el seleccionador hace hincapié de que con él se puede tener hasta un trato de mayor colegueo que con el asistente.
Éste es el encargado de los calentamientos. Se basan en ejercicios sencillos de manejo de balón en carrera y tiro. Estiran y ya el seleccionador coge el mando.
Las primeras jugadas van tomando forma, tras ejercicios que progresan en dificultad y número de jugadores. Cada pelota suelta se lucha como si capturarla supusiese ganar el partido. Tras casi hora media de entrenamiento, empieza el partidillo. Ahí se pone en práctica todo lo visto hasta el momento. Es el momento de lucimiento para los que hacen las jugadas a la perfección; el contrapunto lo ponen los que no han sido tan afortunados. Pero no es momento de lamentarse y pararse a pensar en el error, sino en cómo enmendarlo.
Cada vez es más arduo el trabajo de cribar para el seleccionador...el próximo capítulo, del 2 al 3 de octubre.

viernes, 18 de septiembre de 2009

More than a Feeling XI: The Maine

Un grupo descubierto hoy mismo, que me ha gustado casi al instante. Es más melódico de lo que suelo escuchar (tocan una especie de Acoustic Pop, pero con clara tendencia al rock). Curiosamente el nombre es el de un estado, cuya capital es Portland, a pesar de que se formaron en Phoenix, Arizona. La banda es de reciente formación (2007) y está compuesta por 5 miembros. Su primer y único album salió en 2008 bajo el nombre de Can't Stop, Won't Stop.



lunes, 14 de septiembre de 2009

Surrealista IV: Isla en venta


Varias veces he oído reportajes sobre castillos en venta, yates en venta, casas de ensueño en venta...pero hace poco oí que se venden hasta islas.
No me extrañó demasiado al saber que el ser sibarita y el esnobismo no tienen límites gracias al dinero (en parte lo entiendo, si disponiese de ese dinero). Lo que no me creí fue cuando después de efectuar una búsqueda en Google tras una gran dosis de aburrimiento...mis ojos se pararon en el siguiente link:
http://www.privateislandsonline.com/
(La imagen superior se corresponde al link)
Lo increíble es la base de datos del portal. Tiene resultados para buscar por precio (de menos de 250.000$ a más de 10.000.000$), lugar o "Status". La magnitud de este negocio me ha soprendido. Sólo de menores de 250.000$ hay...¡51 resultados! De entre 250 y 500 mil dólares hay 78...y ¡otros 51 resultados en...más de 10.000.00$!
Se vende hasta la isla situada a 300 metros de Lisboa...si dispones de 240 millones de euros...

Surrealista.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Selección II: Segunda sesión

Unas 16 horas después del primer entrenamiento, la acción vuelve a esta concentración. Cambio de escenario, pero no de protagonistas. Inclyuendo el esfuerzo, el cansancio, las riñas, la tensión, los golpes y, por supuesto, jugadores y entrenador. Y es que ante las "escasas" 12 plazas que quedarán después del último descarte, todos ponen el 1000% en la pista. Se muestran como mejor lo saben hacer. Se cometen errores, pero no hay tiempo para lamentarse.
El calentamiento es calcado al anterior: Unos ejercicios de carrera y tiro. Con ellos se hace la base de los siguientes bloques de entrenamiento.
Estiran, de nuevo cada uno a su ritmo. No hay tiempo para hacer filas o elegir una persona que dirija al resto. En estos niveles se supone que cada persona sabe qué tiene que estirar más o menos.
Empieza la acción real. Trabajo de uno contra uno. Es un ejercicio base, sobre él se trabaja la misma situación pero en 2x2. Más tarde se añade al tercero y se toma una situación real de partido.
Todo lo realizado hasta el momento se plasma en el momento cumbre del entrenamiento: El partidillo. Hay que arriesgar. Aún así, las cosas salen bien, se nota que se intenta dar lo mejor de cada uno. El seleccionador hace constantes interrupciones, hablando sobre temas del juego y futuras jugadas y modos de encarar una situación. La pena es que se queden cosas sin trabajar más a fondo por el exceso de gente. Ese tipo de medidas harían un juego más enriquecedor y daría más recursos a los jugadores para exhibirse.
Al final, todos los golpes, caídas, esfuerzos, errores, no habrán sido en vano para algunos. Otros no se lo tomarán así y verán esto como una pérdida de tiempo o una decepción. Hasta el momento de la elección no hay nada dicho. Sigue la guerra.